domingo, 30 de septiembre de 2012

BOB SEGER - AGAINST THE WIND

It seems like yesterday
But it was long ago
Janey was lovely she was the queen of my nights
There in the darkness with the radio playing low
And the secrets that we shared
The mountains that we move
Daught like a wildfire out of control
'til there was nothing left to burn and nothing left to prove
 
And i remember what she said to me
How she swore that it never would end
I remember how she held me oh so tight
Wish i didn't know now what i didn't know then
 
Against the wind
We were runnin' against the wind
We were young and strong, we were runnin'
Against the wind
 
The years rolled slowly past
And i found myself alone
Surrounded by strangers i thought were my friends
I found myself further and further from my home
 
And i guess i lost my way
There were oh so many roads
I was living to run and running to live
Never worryied about paying or even how much i owed
 
Moving eight miles a minute for months at a time
Breaking all of the rules that would bend
I began to find myself searching
Searching for shelter again and again
Against the wind
A little something against the wind
I found myself seeking shelter sgainst the wind
 
Well those drifter's days are past me now
I've got so much more to think about
Deadlines and commitments
What to leave in, what to leave out
 
Against the wind
I'm still runnin' against the wind
I'm older now but still runnin' against the wind
 
Well i'm older now and still runnin'
Against the wind Against the wind Against the wind
Still runnin' 
I'm still runnin' against the wind
I'm still runnin'
i'm still runnin' against the wind
Still runnin'
Runnin' against the wind
Runnin' against the wind
See the young man run
Watch the young man run
Watch the young man runnin'
He'll be runnin' against the wind
Let the cowboys ride
Let the cowboys ride
They'll be ridin' against the wind
Against the wind.

sábado, 29 de septiembre de 2012

LIDIANDO CONTRA LA CORRIENTE


Alguien una vez me dijo luego de que le contara pastillitas de mis gustos, que yo tenía un espíritu de soledad. Desde ese momento hasta el día de hoy he tratado de refutar esa opinión.

Siempre he sido de la idea de que toda nuestra imagen y apariencia y palabras y cuidado personal y hasta nuestra casa habla de nosotros… nos delata como somos realmente por dentro. Cuando aplico ese principio a mi vida no dejo muchas veces de sentir pena por mí.

En mi oficina me gusta asomarme a la ventana en las tardes y observar la misma calle esquinera todos los días. Es una calle solitaria y ni un alma pasa por ahí salvo de cuando en cuando. En las tardes, cuando se pone el sol, esa calle solitaria se ve hermosa cuando la baña un fulgor anaranjado. Siempre a la misma hora todos los días me gusta verla. En esos trances que siempre me transporto a lo alto de una montaña, y me veo sentada con las rodillas inclinadas contemplando un atardecer y la majestuosidad de un campo abierto y solitario. Pero siempre me veo sola en esa escena. A veces veo a mi persona amada allí. Pero siempre callados.

Muchas veces he pensado que lo mejor para mi es retirarme del mundo. Coger una mochila y desaparecer por completo. Pienso a veces que eso me daría la paz que necesito. He llegado a considerar realmente la posibilidad de tener un espíritu solitario.
Es difícil cuando conoces a Dios lidiar con esto. Es difícil lidiar con la tranquilidad que me brindan los espacios abandonados, así como lo es lidiar con la imagen de siempre de verme admirando un atardecer, trasladándome a los anhelos más íntimos de mi corazón.

Tratar de escudarme de que David hacía lo mismo para escribir el salmo 8, es una máscara. Y si la soledad llegase a ser buena, esto es solo, para los momentos de reflexión y de encuentro con Dios, pero para nada más.

Nunca he sentido placer o alegría el estar rodeada de gentes. No sé si la gente me aterra o me disgusta. Trato de amar al prójimo, pero sólo eso. Ahora he cambiado. Antes la tragedia humana no movía ni un recodo de mi corazón, y hasta pensaba que se lo merecía; ahora siento compasión y hasta el temor de que a mí me pueda pasar igual. Antes, incluso las historias que leía me daban lo mismo o me parecían ridiculeces típicas del hombre; hoy no sé cómo, me compenetro en esas historias, que hasta debo detenerme para meditar, y por qué no, también para soñar un momento.

Siempre había considerado a las personas como seres fastidiosos, llenos de actos interesados, quemeimportista; una plaga que necesitaba ser azotada para moldearse. No sé si lo mío ha sido un sentimiento de desprecio por el ser humano, y eso no estaría bien. Hoy gracias a Dios, me he sensibilizado, pero sigo con esa sensación de querer alejarme del mundo, e irme a lugares deshabitados por el hombre.

En mi futuro, me veo sola. Me veo en una casa sola, con una lamparita deleitándome en mis caprichos de leer o dibujar o escribir. Me veo sin tener que rendir cuentas a ser humano alguno. Pero también, duele decirlo, me veo en la enfermedad y en la depresión sola. Ese es el cuadro de mi futuro.


miércoles, 5 de septiembre de 2012

DECEPCIÓN


¿Por qué las personas decepcionan? Muchos nos hemos hecho esta pregunta, y todos alguna vez en la vida hemos experimentado la decepción, ya sea por amor, por amistad, por el trabajo, o cosas que esperábamos y nunca llegaron.

No había experimentado este sentimiento hasta hace poco, cuando me llevé una sorpresa al ver que personas que yo creía de tal forma eran diferentes, que la siembra que había hecho simplemente, había sido en tierra mala. Es innato en el ser humano no ser perfecto, pero pienso que aquello no justifica nuestra conducta, nuestra desidia para no ser mejores personas cada día.

Leí en cierta ocasión que una persona detallista y con muchas expectativas se expone a sufrir muchas decepciones, y no niego que sea verdad, porque siempre esperamos que los demás respondan o actúen con la misma seriedad de uno, pero nos olvidamos que el conglomerado está compuesto de muchísima mediocridad. A pesar de esta dura realidad, me niego a quedarme de brazos cruzados ante la desidia de los demás, porque hacerlo sería aplaudir un comportamiento erróneo, como cuando dicen que al repetir tantas veces una mentira ésta se vuelve verdad, no lo comparto, no lo creo, y no hay que tolerarlo.

Yo no quiero sufrir decepciones a cada instante de mi vida ni tampoco quiero dejar de soñar ni dejar de tener esperanzas de un mundo mejor, por eso, cuando las cosas no funcionen, continuemos; cuando las personas nos fallen por A o B motivo, continuemos, porque la vida continúa.