¿Por qué las personas
decepcionan? Muchos nos hemos hecho esta pregunta, y todos alguna vez en la
vida hemos experimentado la decepción, ya sea por amor, por amistad, por el
trabajo, o cosas que esperábamos y nunca llegaron.
No había experimentado este
sentimiento hasta hace poco, cuando me llevé una sorpresa al ver que personas
que yo creía de tal forma eran diferentes, que la siembra que había hecho
simplemente, había sido en tierra mala. Es innato en el ser humano no ser
perfecto, pero pienso que aquello no justifica nuestra conducta, nuestra desidia
para no ser mejores personas cada día.
Leí en cierta ocasión que una
persona detallista y con muchas expectativas se expone a sufrir muchas
decepciones, y no niego que sea verdad, porque siempre esperamos que los demás respondan
o actúen con la misma seriedad de uno, pero nos olvidamos que el conglomerado
está compuesto de muchísima mediocridad. A pesar de esta dura realidad, me
niego a quedarme de brazos cruzados ante la desidia de los demás, porque
hacerlo sería aplaudir un comportamiento erróneo, como cuando dicen que al repetir
tantas veces una mentira ésta se vuelve verdad, no lo comparto, no lo creo, y
no hay que tolerarlo.
Yo no quiero sufrir decepciones a
cada instante de mi vida ni tampoco quiero dejar de soñar ni dejar de tener
esperanzas de un mundo mejor, por eso, cuando las cosas no funcionen,
continuemos; cuando las personas nos fallen por A o B motivo, continuemos,
porque la vida continúa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario